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María Ortega: «No se descarta abrir un museo de Sastrería Cornejo»

 

Hay películas o series de televisión que se graban en la memoria para siempre. Pespuntes de glamour bordados al celuloide en los que influye, en muchas ocasiones, el vestuario que lucen los propios actores. Un sinfín de piezas y trajes que cobran vida desde el inerte boceto del figurinista para transformarse, entre telas y adornos, en vestidos icónicos bajo el sello de una empresa española, Sastrería Cornejo.

A punto de cumplir cien años, esta empresa familiar de sastres españoles ha paseado prestigio por todo el mundo, vinculando su nombre al de destacadas producciones como El Cid, 55 días en Pekín, Anna Karenina, Los Miserables, Cenicienta, Piratas del Caribe, Maléfica, Shakespeare in Love o Hércules, entre otras grandes cintas o series televisivas entre las que también destaca Juego de Tronos, El Tiempo entre Costuras o Velvet.

Una aventura que comenzó en 1920, cuando a Humberto Cornejo, el fundador, le regalaron unos disfraces que dieron lugar al nacimiento de una sastrería que hoy presume de haber vestido a actores de la talla de Ava Gardner, Charlton Heston o Sofía Loren, entre otras destacadas estrellas. Grandes nombres del cine, el teatro o la ópera que brillaron con luz propia entre las paredes de esta pyme familiar, ubicada en Madrid, que aún continúa en activo.

Actualmente, la tercera y cuarta generación de los Cornejo es la encargada de dirigir un negocio especializado en la confección de vestuario para el mundo del espectáculo. Saga de sastres de la que María Ortega es, desde hace más de quince años, su directora de producción. «Prácticamente crecí en la sastrería, pues si había algún día libre en el colegio me iba a Cornejo. Era divertido ver tantos trajes curiosos o actores famosos, aunque ahora ya no deja de ser un trabajo a pesar de que sigas viendo cosas llamativas», subraya.

sastres

Hay muchas curiosidades y anécdotas que rodean a esta compañía, como por ejemplo la propiedad del vestuario, que por lo general se confecciona para su alquiler, regresando a los almacenes de Cornejo una vez finaliza el rodaje. Circunstancia que, sumada a los cien años de trabajo, ha hecho que el stock de esta empresa supere el millón de piezas. Prendas casi de coleccionista que han llevado a sus propietarios a plantear la posibilidad de abrir un museo propio.

Así lo aseguró María Ortega durante su reciente visita a Tenerife, en la que ha participado como ponente en la Universidad Internacional Menéndez y Pelayo (UIMP), dentro del curso Antiguos y Modernos. Diseño de Vestuario, de Hombre y Cajón de Sastre, organizado por Sara de la Cuesta. Aprovechando su visita, la experta habló para El Atelier Magazine sobre el curioso universo de estos sastres de las estrellas.

María Ortega posa en la nueva sede de la UIMP en Tenerife. / Foto: David Domínguez.

María Ortega posa en la nueva sede de la UIMP en Tenerife. / Foto: David Domínguez.

-¿Cuál es el secreto para mantener una empresa familiar durante casi cien años?

– No sé si hay secreto, pero creo que es hacerlo bien y con mucho cariño. Lo que hoy sé lo he aprendido de mi abuelo y de mi tío, éste último que junto a mi madre son los dueños en la actualidad.

– Después de tantos años, ¿Sastrería Cornejo mantiene su esencia?

– La esencia principal es que es una empresa familiar en todos los ámbitos, no sólo por los que la dirigen sino a nivel horizontal, pues hay muchos empleados que son hermanos, primos o padres e hijos, un hecho que crea una unión muy especial entre todos los que formamos el negocio, actualmente integrado por casi 60 personas. No es una macroempresa sino una Pyme y, por ello, nos sentimos parte importante de ello.

Vestuario para la serie Downton Abbey.

Vestuario para la serie Downton Abbey.

-¿Y cómo se ha logrado reforzar esa fama internacional?

– A lo largo de estos años nos hemos ganado la fama de trabajar bien, artesanalmente y, sobre todo cien por cien made in Spain. Además, ha influido el tener un stock muy bueno de piezas y prendas. Este es un sector pequeño, en el que todo funciona casi por el boca a boca, por lo que si un determinado figurinista que ha hecho una película con nosotros se queda contento, pues vuelve para la siguiente y es un círculo que se va ampliando a otros diseñadores de vestuario. Hay pocas casas de vestuario en Europa y, aunque cada una sirve una cosa, Cornejo ya tiene su nombre.

– ¿Cómo se organiza el día a día?

– Trabajamos en muchas producciones a la vez y todo suele estar bastante organizado, desde los encargados de almacén a los talleres de corte y confección. El objetivo es que la ropa que debe servirse a una determinada producción llegue a tiempo.

El vestuario de Exodus formó parte de una exposición temporal.

El vestuario de Exodus formó parte de una exposición temporal.

-El trabajo de Sastrería Cornejo es confeccionar el vestuario que los figurinistas les encargan, pero en el fondo no es una labor muy reconocida…

– Cuando un figurinista se lleva un premio por el vestuario de una producción en la que hemos participado, para nosotros es un orgullo. Aunque tener un premio propio siempre es un reconocimiento, la verdad es que en el fondo sabemos que parte de nuestro trabajo está en esa determinada película que ha ganado un Oscar, un César o un Goya.

-Moda y cine siempre han ido de la mano, pero ¿no cree que en los últimos años ha habido una decadencia de grandes iconos?

– Es cierto que durante muchos años han habido destacados diseñadores que han intervenido en determinadas películas, bien cediendo o haciendo el vestuario, pero lo que ocurre es que ahora se hacen otro tipo de producciones con un estilo diferente. Aún así, no creo que signifique que la moda o el cine estén decayendo, sino es un ciclo que atraviesan ambos. Confío en que dentro de unos años volvemos a ver a un Givenchy en la gran pantalla.

Ava Gadner en '55 días en Pekín'.

Ava Gardner en ’55 días en Pekín’.

– ¿Considera que hoy en el día el mundo del espectáculo se está recuperando de la crisis que le afectó años atrás?

– Es cierto que hace unos años se vivió una gran crisis económica en el sector, pero por suerte ahora se están volviendo a hacer grandes superproducciones extranjeras que equivalen al 75% de nuestra facturación, que es internacional.

– ¿La sastrería seguirá siendo importante en el cine o los efectos especiales sustituirán a la confección del vestuario?

– Cine o series de televisión siempre van a haber, ya sea futurista, histórico o actual. Por tanto siempre se necesitarán trajes para los actores, por muchos efectos especiales que hayan.

Vestuario para 'El perro del hortelano'.

Vestuario para ‘El perro del hortelano’.

– Una queja frecuente de los figurinista es la falta de tiempo para preparar los diseños de una producción. ¿También les afecta a la hora de la confección?

– El problema actual en cine es que todo es para ayer y esta situación cada vez es peor a la hora de poder acabar a tiempo el vestuario. En teatro se trabaja con un poco más de tiempo, pero al final los plazos se acortan muchísimo y es el mayor problema que estamos teniendo en estos momentos. Tiempo significa dinero y las productoras lo que quieren es ahorrar en cuanto a semanas de preparación. Sin duda, influye en el figurinista y, por supuesto, en la confección.

– ¿Actualmente cuál es el stock de Sastrería Cornejo?

– No sabría con exactitud el total porque no lo tenemos inventariado, ya que es tan grande que sería una labor muy complicada. No obstante, podría rondar el millón o dos millones de prendas, más unos 500.000 trajes, porque hay que especificar que prenda es un corsé, por ejemplo, y un traje se compone de muchas piezas. Pero, sí aclaro que todo el vestuario que se guarda en nuestros almacenes ha sido confeccionado por nosotros o ha sido comprado a grandes producciones, una vez concluye el rodaje. Un stock enorme que abarca desde 1920 a la actualidad y que se distribuye, por épocas, en los ocho almacenes con los que contamos en las afueras de Madrid, más el edificio en el que están los talleres.

'Piratas del Caribe'.

‘Piratas del Caribe’.

-Y de entre tantas piezas, ¿cuál es para usted la más importante?

– Soy muy freaky para algunas cosas, por lo que no tengo piezas favoritas aunque en general me gusta el vestuario. No obstante, sí contamos con piezas muy importantes en stock, como el cuerpo que llevó Ava Gardner en la película 55 días en Pekín, el vestido de Penélope Cruz en La niña de tus ojos, y diseños que lucieron actores como Charlton Heston o Sofía Loren. La lista es muy importante.

-¿Y del vestuario de Exodus, Juego de Tronos, Ana Karenina, que fue galardonada con un Oscar, El Cid, Los Miserables, El Tiempo entre Costuras y otras tantas producciones realizadas en Cornejo, se atrevería a destacar una prenda favorita?

– Cada miembro de la familia tiene sus preferencias personales en cuanto a prendas especiales que se han confeccionado en Cornejo, pero en mi caso siempre digo que la más importante es en la que trabaje en ese momento, porque es la que tiene que salir para el rodaje y así centrarnos en la siguiente. Aún así, en mi caso destacaría el vestuario de la serie Juego de Tronos.

Cornejo se encarga del vestuario de la serie 'Juego de Tronos'.

Cornejo se encarga del vestuario de la serie ‘Juego de Tronos’.

– Todo traje o prenda guardará una historia y, sobre todo, una anécdota. ¿Destacaría alguna en especial?

– Hay trajes que tienen tantas historias que no sabría cuál elegir, pues aún hay prendas que desde hace casi un siglo aún se siguen utilizando. En cuanto a anécdotas hay muchísimas, pero mi abuelo siempre cuenta que en 1982, cuando se grabó la película Conan con el actor Arnold Schwarzenegger, tuvieron que enviar a Cornejo un molde de yeso con las medidas de su cuerpo para confeccionar su vestuario.

-Al trabajar para producciones internacionales, los actores no se desplazarán para las pruebas. ¿Cómo se lleva a cabo este proceso?

– En muchas ocasiones nos desplazamos nosotros hasta el lugar donde nos contraten. Por ejemplo, recientemente hemos estado en Dublín para probar el vestuario de una película y, el próximo febrero, iremos a París para hacer lo propio con el elenco de una ópera que se representará en Valencia. Cuando no nos envían las medidas, no queda otro remedio que ir a donde están los protagonistas o el figurinista, por lo que hemos viajado desde Praga a Londres o Italia.

La película 'Hércules' también ha contado con Sastrería Cornejo.

La película ‘Hércules’ también ha contado con Sastrería Cornejo.

– A punto de cumplir cien años. ¿Hay planes de abrir un museo de Sastrería Cornejo?

– Se ha planteado esta idea, pero a corto plazo es casi inviable por el volumen de trabajo que tenemos. En cambio, el centenario de la empresa serían una buena ocasión para pensarlo. Por ahora lo que existe es un pequeño museo al lado de nuestra sede central en Madrid en el que se exhiben unas 400 prendas, catalogadas y datadas, que forman parte de una exposición en la que se muestran aquellos trajes especiales de actores icónicos o de producciones especiales.

– ¿Podría adelantar algunos de los proyectos de vestuario en los qué se trabaja ahora?

– Actualmente se trabaja para muchas producciones internacionales de las que no se puede decir nada por los contratos leoninos de confidencialidad que nos hacen firmar las productoras. En cambio, a nivel nacional si puedo comentar que acabamos de cerrar la tercera parte del vestuario para la serie televisiva El ministerio del tiempo. Además, trabajamos con la figurinista Helena Sanchís, responsable de Velvet, en la nueva serie Las chicas del cable, inspirada en los años 20 y también con Pepe Reyes, figurinista de Carlos, Rey Emperador e Isabel en otra serie que se llamará La Catedral del Mar.

María Cornejo tras la entrevista. / Foto: David Domínguez.

María Cornejo tras la entrevista. / Foto: David Domínguez.

– ¿Hay futuro para el mundo de la moda?

– Creo que sí, porque las tendencias siempre vuelven. Pero, lo que más importa es que este sector genere industria y que la producción se quede en España, que es donde hay que dar trabajo.

Texto: Mónica Ledesma.

 

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